Así es como nos afecta estar sentados durante mucho tiempo

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Actualmente las máquinas hacen mucho del trabajo que antes hacíamos las personas. De hecho una parte importante del trabajo manual a nivel mundial ha sido ya automatizado. Además, otra parte considerable de los trabajos disponibles actualmente son de oficina. Esto ocasiona que muchas personas deban permanecer sentadas por ocho horas al día o más.

De acuerdo con un reportaje publicado en Annals of Internal Medicine, una persona promedio pasa más de la mitad de sus horas destinadas a la actividad en un estado inactivo, ya sea sentado frente a una computadora, viendo televisión, viajando hacia y del trabajo, etc.

Si bien, la tecnología ha traído incontables beneficios, como lograr más en menos tiempo y conectarse con otros rápidamente, también ha traído muchas consecuencias negativas.

Permanecer sentado durante tiempos prologados puede acarrear una serie de problemas importantes, tales como dolor crónico en la espalda, mala postura y otros más graves, como la diabetes, enfermedades cardíacas y obesidad.

Si usted pasa mucho tiempo sentado debido al trabajo, le recomendamos revisar las formas en que esto afecta a su salud de acuerdo con los profesionales médicos y tomar cartas en el asunto.

Problemas en el cuello, hombros y cabeza

Al mover el cuerpo más sangre y oxígeno fluyen hacia el cerebro, lo que ayuda a pensar con claridad y mantener la agilidad mental. No obstante, estar sentados durante largos periodos de tiempo ralentiza el flujo de oxígeno y sangre hacia el cerebro, lo que inhibe la habilidad de pensar claramente.

Además, inclinarse hacia la computadora en el trabajo pone mucha tensión sobre el cuello, particularmente en las vértebras cervicales, las cuales conectan la médula espinal con el cráneo. Una mala postura daña los músculos de la espalda y los hombros pues estos se estiran de más al trabajar en un teclado por largos periodos de tiempo.

Problemas en la espalda

Uno de los problemas más comunes es el dolor de espalda. Tener una mala postura  es una de las razones principales por las que duele la espalda; esto pone en riesgo de daño a los discos. Moverse con regularidad ayuda a mantener la elasticidad de los discos entre las vértebras, lo cual permite que la espina se expanda y se contraiga, y con esto que la sangre y los nutrientes entren con facilidad. Cuando uno pasa mucho tiempo sentado los discos se desnivelan y se compactan, causando que el colágeno se acumule alrededor de los tendones y ligamentos.

Además, es más común que se hernien los discos lumbares de aquellas personas que pasan largos tiempos sentados frente a una computadora.

Atrofia muscular

Estar sentado no requiere que se muevan los músculos abdominales. Cuando estos no se mueven durante periodos prolongados de tiempo, se puede desarrollar un padecimiento llamado swayback o lordosis. La lordosis es la curvatura extrema y anormal del arco natural de la espina. Además, pasar mucho tiempo sentado disminuye la flexibilidad de los músculos, especialmente los de la cadera y la espalda. Los músculos de la cadera, por ejemplo, ayudan a balancear el cuerpo; sin embargo al estar sentado los músculos flexores de la cadera se vuelven cortos y tensos.

Otro ejemplo son los músculos de los glúteos, los cuales se vuelven flácidos después de periodos de tiempo prolongados de inactividad. Esto afecta la habilidad de tomar grandes zancadas, así como de mantener la estabilidad del cuerpo.

Atrofia de los órganos

Permanecer sentados por largos periodos de tiempo puede provocar enfermedades cardíacas y cardiovasculares, cáncer de colón y otros.

En pocas palabras, estos problemas se producen por la sobreproducción de insulina, que a su vez es uno de los resultados de los periodos de inactividad. La insulina hace que el flujo de sangre hacia los órganos sea más lento. El movimiento regular y constante ayuda a eliminar células cancerígenas gracias a que aumenta el nivel de antioxidantes, los cuales eliminan a los radicales libres. La sobreproducción de insulina también provoca aumento de peso, el cual contribuye a la diabetes y la obesidad.

Problemas en las piernas

Evidentemente, estar sentados durante mucho tiempo dificulta la correcta circulación de sangre a las piernas. Esto ocasiona que la sangre y otros líquidos se acumulen alrededor de los tobillos. La acumulación de líquidos en el área de los tobillos resulta en tobillos inflamados, venas varicosas e incluso la formación de coágulos dañinos. Otro problema causado por pasar mucho tiempo en esta posición es que los huesos se vuelven débiles y pierden densidad. Realizar actividad física regular, como caminar o correr ayuda a mantener los huesos fuertes y densos.

De acuerdo con el estudio mencionado anteriormente, las personas que vieron más televisión en un periodo de 8.5 años sufrieron un 61% más de muertes prematuras comparados con los que vieron en promedio menos de una hora al día.

Entonces, ¿cómo combatir esta epidemia de inactividad que va a la alza?

Para comenzar, si usted pasa mucho tiempo sentado es necesario que se asegure de sentarse recto y evite inclinarse sobre el teclado. Si es necesario, compre una pelota de ejercicio y trabaje sentado en ella para así mover sus músculos abdominales. Además así mantendrá su cuerpo naturalmente recto. Un banco sin respaldo también sirve al mismo propósito y es más estable que una pelota de ejercicio.

Después es necesario asegurarse de levantarse regularmente y estirarse. Pero, ¿qué tan seguido es necesario hacerlo? Los médicos recomiendan levantarse una vez cada media hora. Es necesario ponerse de pie y caminar un poco alrededor de su oficina durante algunos minutos. Esto permitirá que la sangre fluya de manera correcta y le permite al cerebro y los músculos funcionar óptimamente.

Por último, se recomienda practicar yoga con regularidad. Este ayuda a mantener los músculos flexibles, además de permitir que la mente se relaje y suelte el estrés del día de trabajo. Existen también escritorios para trabajar de pie, los cuales permiten a las personas trabajar en la posición correcta. Trabajar de pie ayuda a mejorar el flujo de oxígeno y sangre a través del cuerpo, lo que reduce el riesgo de formación de coágulos sanguíneos y otros problemas graves de salud.

Remedios caseros contra la obesidad

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¿Qué es la obesidad?

La obesidad es la condición en la que una persona padece sobrepeso y altos niveles de grasa corporal. Para medir el grado de obesidad de una persona, existe el IMC o índice de masa corporal. La forma de calcularlo es dividiendo el peso en kilogramos de una persona entre la altura al cuadrado en metros de esa misma persona. Una persona con un IMC de entre 25 y 29 se considera con sobrepeso y un IMC de entre 30 y 40 es considerado ya como obesidad.

La obesidad es un padecimiento que puede desencadenar en otras enfermedades como diabetes, enfermedades del corazón, algunos tipos de cáncer, embolias o derrames, etc. Cabe mencionar que la obesidad no distingue edades, cualquier persona puede padecerla a cualquier edad. En cuanto a las causas, entre las principales se encuentran el consumo excesivo de calorías y llevar una vida sedentaria.

Para su control existen en el mercado una serie de suplementos y “medicamentos”, aunque la gran mayoría de ellos no funcionan y otros no son del todo seguros. No obstante, es posible controlar e incluso revertir la obesidad mediante una serie de cambios en  el estilo de vida y la ayuda de algunos remedios caseros.

Remedios caseros para luchar naturalmente contra la obesidad

Las siguientes sugerencias de tratamientos naturales pueden ayudar en el control de la obesidad. Se recomienda además comer sanamente y ejercitarse con regularidad.

  1. Té verde

    Entre los muchos beneficios comprobados del te verde este ayuda a quemar grasa con mayor rapidez y por lo tanto a perder peso. Para mejores resultados se recomienda tomar la primera taza en ayunas por la mañana y un par de tazas extras a lo largo del día.

  2. Jugo de limón y vinagre de manzana

    Para preparar la siguiente receta es necesario mezclar un cucharadita de vinagre de manzana y una cucharadita de jugo de limón en una taza de agua tibia. Esta mezcla debe tomarse en ayunas diario durante dos o tres meses para ver resultados.

  3. Miel

    Para el siguiente remedio solo se necesita una cucharadita de miel y agua caliente. Si se prefiere, también se puede añadir el jugo de un limón. Después de mezclar todo, se debe tomar en ayunas diario durante dos o tres meses. La constancia es importante para poder ver resultados favorables.

  4. Agua caliente

    Se recomienda crear el hábito de beber agua caliente con regularidad. El agua caliente ayuda a eliminar los depósitos de grasa del cuerpo. Un vaso de agua caliente media hora después de cada comida debe ser suficiente.

  5. Hojas de menta

    La menta es conocida por sus propiedades digestivas. Esta hoja ayuda a la sana digestión de los alimentos, por lo que es ideal para quienes buscan acelerar su metabolismo. Deben colocarse un par de gotas de extracto de menta en agua tibia y tomarse media hora después de haber comido.

  6. Semillas de hinojo

    El hinojo es un remedio antiguo muy popular para reducir el apetito. Se deben hervir entre 6 y 8 semillas de hinojo en una taza de agua durante algunos minutos. Después, se retiran las semillas y el agua restante se toma todos los días en ayunas.

  7. Otro remedio con vinagre de manzana

    Antes de irse a dormir, tomar una cucharada de vinagre de manzana. Esto ayudará a quemar grasa mientras se duerme.

  8. Comer en casa

    Es bien sabido que comer regularmente en restaurantes, hoteles o puestos en la calle hace que se aumente de peso con mucha facilidad. Por eso, se recomienda comer comidas preparadas en casa, donde se puede controlar el aceite y la grasa que se le añade a los alimentos. Obviamente se recomienda también agregar una buena cantidad de frutas, verduras y leguminosas para controlar el peso y mejorar la salud en general.

  9. Miel con pimienta

    La miel es considerada uno de los mejores remedios caseros para un gran número de padecimientos. Tal es el caso del sobrepeso y la obesidad. Para este remedio hay que mezclar una cucharadita de miel con dos cucharaditas de jugo de limón y una pizca de pimienta en un vaso de agua. Esta mezcla debe tomarse en ayunas por las mañanas.

  10. Té con especias

    Algunas especias son excelentes aliados naturales en la batalla contra la obesidad. Para obtener mejores resultados, se recomienda agregar dos  o tres rebanadas de jengibre, un poco de pimienta negra, un poco de cardamomo, una pizca de canela en polvo y dos o tres clavos a un té verde previamente preparado. Este debe consumirse dos o tres veces al día y en un mes se podrán ver resultados.

  11. Hojas de curry

    Este remedio puede ser un poco difícil de llevar a cabo, pero bien vale la pena intentarlo. En ayunas hay que masticar entre 10 y 12 hojas de curry. Solo basta con masticarlas muy bien, hasta extraer el todo jugo que pueda haber en ellas. Después de 3 o 4 meses los resultados serán evidentes.

  12. Frutas y vedruras

    Se recomienda agregar hojas verdes, tomates y zanahorias a los alimentos diarios. Por ejemplo, una ensalada de tomate como almuerzo ayudará a sentirse satisfecho al mismo tiempo que mejora la salud y ayuda a perder peso. En total, se recomienda consumir mínimo 5 porciones diarias de frutas y verduras. Éstas además de otorgar una buena cantidad de vitaminas y minerales, ayudan con la saciedad.

  13. Azufaifo en agua

    Deben colocarse algunas hojas de azufaifo o jinjolero en una taza de agua. Esta preparación debe dejarse reposar toda la noche. A la mañana siguiente, esta agua ya sin las hojas, debe tomarse en ayunas. Algunas personas vieron resultados desde el primer mes de tomar esta agua diariamente.

  14. Mijo

    El mijo es un cereal que se recomienda incluir a la dieta diaria. Por sus propiedades, es ideal para quienes buscan perder peso.

  15. Actividad física

    Basta con una caminata diaria de media hora para ayudar con la pérdida de peso. Caminar es una de las mejores formas de mantener un cuerpo saludable.

Listo, 15 remedios naturales y caseros para ayudar a combatir el sobrepeso y la obesidad. Cabe mencionar que es necesario consultar a un médico de confianza antes de comenzar un régimen y que es necesario alimentarse sanamente y dejar de lado la vida sedentaria para empezar a perder peso. Un cambio de mentalidad y tener una buena motivación, además de mucha constancia, también son necesarios para comenzar este cambio de vida. Ahora adelante, listo para cambiar su vida y su cuerpo.

Qué tan rápido ha aumentado la obesidad en el mundo.

En los últimos 40 años los índices de obesidad se han disparado. El adulto promedio hoy tiene 3 veces más probabilidades de ser obeso comparado con el adulto promedio de 1975. El siguiente mapa muestra lo que ha estado pasando país por país, año por año.

Aumento de la obesidad a nivel mundial
Gif de Youtube

Sin excepción alguna, las tasas de obesidad han aumentado, en todos los países del mundo. En el extremo inferior, se encuentra Corea del Norte, país en donde las tasas de obesidad apenas han aumentado un poco más de uno por ciento (de 1.6% en 1975 a 2.8% actualmente). Japón también se encuentra cerca del límite inferior con apenas dos por ciento de aumento (1.1% en 1975 a 3.3% hoy en día).

Los cambios más grandes tuvieron lugar en los pequeños países de las islas del Pacífico. Samoa, Tonga y Tuvalu tuvieron un incremento de más del 20% en sus tasas de obesidad; más del doble de lo tenían en 1975.

Sin embargo, el país con el cambio más impresionante y significativo es China. En 1975, solo el 0.5% de los adultos sufrían de obesidad. Actualmente, el 8% de los adultos en china son obesos. Con la población actual de este país, la diferencia es de más de 100 millones de personas.

Cambios en la obesidad a nivel global desde 1975.

Los datos del mapa vienen de un estudio extensivo publicado a principios del año pasado en el diario The Lancet. Los investigadores recopilaron datos de 1698 diferentes estudios relacionados con la obesidad, cubriendo un total de 19.2 millones de personas en 186 países. Después, utilizaron la información para estimar la distribución de IMC (índice de masa corporal) en cada país, cubriendo cada año desde 1975 hasta el 2014.

Entre 1975 y el 2014, los estudios estimaron que la obesidad (que va de tener 30 de IMC o más) aumentó del 3.2% al 10.8% para los hombres y de 6.4% a 14.9% en las mujeres. Dicho de otra manera, en 1975 había 105 millones de adultos con obesidad en el mundo. Actualmente hay 641 millones de adultos obesos. (En ese mismo periodo la población mundial aumentó de 4 mil millones a 7.2 mil millones de personas, cabe mencionar).

Obesidad a nivel mundial
El aumento de la obesidad (Fuente: Trends in adult body-mass index in 200 countries from 1975 to 2014)

De la misma manera, el estudio estimó que el 2.3% de la población masculina y el 5% de la población femenina mundial padecen obesidad mórbida. En 1975, el porcentaje de población con este mismo padecimiento era de apenas 1% para ambos géneros.

Obesidad mórbida
El aumento de la obesidad mórbida (Fuente: Trends in adult body-mass index in 200 countries from 1975 to 2014)

Obesidad por país y por género.

La siguiente gráfica muestra los índices de obesidad estandarizados del 2014, divididos por país y por género. Se muestran todos los países con poblaciones de 10 millones de personas o más.

Existen algunos patrones muy claros por región. En Europa y los Estados Unidos por ejemplo, los índices de obesidad para hombres y mujeres son muy similares. En cambio en algunos países del sur de África, hay más del doble de mujeres con obesidad que hombres.

Índice de obesidad por género

Este mismo estudio hizo una proyección acerca de cómo podría ser el panorama global de la obesidad en el futuro. No es sorpresa, la tendencia a la alza continuará. Para el 2025, se estima que la obesidad a nivel mundial llegué a un 18% de la población mundial masculina y 21% para la femenina. De estos, el 6% de los hombres y el 9% de las mujeres sufrirán de obesidad mórbida.

Referencias

Los datos relacionados con la obesidad vienen de Trends in adult body-mass index in 200 countries from 1975 to 2014. Las tablas listas para descargar son de ncdrisc.org. Las estadísticas de población y género son de  World Bank Open Data.

¿Qué porcentaje del cuerpo humano es agua?

El porcentaje del cuerpo que corresponde a agua no es igual en todas las personas. Este varía de acuerdo con la edad y el sexo del individuo.

El porcentaje de agua en el cuerpo suele estar entre el 50 y el 75%. El promedio en un adulto está entre el 50 y el 65% de agua. Este mismo dato pero en niños es mucho más alto, con una media de entre 75 y 78%. Este va disminuyendo gradualmente conforme el niño crece.

La composición del cuerpo es diferente en cada persona, principalmente debido a características como el género y el estado físico del individuo. De hecho, el tejido adiposo (grasa) contiene mucha menos agua que el tejido muscular normal. El hombre adulto tiene 60% de agua en el cuerpo. Por otro lado, la mujer promedio tiene 55% de agua, debido a que naturalmente las mujeres suelen tener más tejido adiposo que los hombres.

  • Los bebés y niños pequeños tienen los porcentajes de agua más altos
  • En los adultos, son los hombres quienes tienen el porcentaje de agua en el cuerpo más alto
  • Las mujeres se encuentran por debajo de los hombres, bebés y niños pequeños
  • Sin embargo, son los hombres y mujeres con obesidad quienes tienen los porcentajes de agua en el cuerpo más bajos de todos.

El porcentaje de agua en el cuerpo también depende de otros factores como el nivel de hidratación. Las personas comienzan a sentir sed cuando han perdido entre el 2 y el 3% del agua en sus cuerpos.

A pesar que el agua es la sustancia más abundante en el cuerpo humano pues es parte de todos los fluidos corporales. Entre el 30 y el 40% del peso corporal corresponde al esqueleto de una persona. Pero si se quita toda el agua de un cuerpo por medios químicos o físicos, se pierde la mitad del peso.

¿Exactamente en dónde está el agua en el cuerpo humano?

La gran parte del agua en el cuerpo se encuentra en los fluidos intracelulares (hasta 2/3 del agua corporal). EL tercio restante está en los fluidos extracelulares.

Cada órgano usa un porcentaje de agua diferente. El plasma sanguíneo por ejemplo, usa hasta el 20% del total. De acuerdo con un estudio conducido por H.H. Mitchell y publicado en el Journal of Biological Chemestry, el porcentaje de agua en cada órgano es:

  • En el corazón y el cerebro corresponde al 73%
  • Los pulmones están compuestos por un 83% de agua
  • Los músculos y riñones tienen 79% de agua
  • La piel, 64%
  • Finalmente, los huesos tiene un 31% de agua

¿Cuál es la función del agua en el cuerpo humano?

El agua tiene muchos propósitos dentro del cuerpo

  • El agua es el principal componente de las células
  • Funciona como un aislante que regula la temperatura corporal.
  • El agua es necesaria para metabolizar proteínas y carbohidratos. Además, es el componente principal de la saliva.
  • Es el principal lubricante de las articulaciones
  • Es el agente aislante del cerebro, la médula espinal, los órganos y hasta los fetos. Sirve como amortiguador de golpes externos.
  • Sirve para desechar muchas toxinas del cuerpo mediante la orina.