¿Cómo hacer toallitas desinfectantes caseras?

El uso de toallas desinfectantes probablemente a este punto ya forma parte de nuestra cotidianidad. Derivado de la pandemia de Covid-19, muchas familias han adoptado nuevos hábitos de limpieza que seguramente incluyen la desinfección de artículos que ingresen al hogar. La CDC, la OMS y otras organizaciones de salud, recomiendan el uso de toallas con agentes desinfectantes como el cloro diluido o alcohol al 70% en el combate contra el coronavirus y otros agentes infecciosos.

No solo esto, sino que además las toallitas resultan super cómodas para limpiar y desinfectar aquellos artículos que se usan más y que, por lo tanto, acumulan más gérmenes y bacterias; como los teléfonos móviles, controles de televisión, apagadores de luz y perillas de puertas. Incluso, cuando en casa hay niños, las toallitas desinfectantes resultan un aliado poderoso contra los juguetes pegajosos, las paredes manchadas y los muebles llenos de restos de comida, saliva y demás líquidos de dudosa procedencia.

Toallitas desinfectantes caseras

Ahora, es probable que en algunas ciudades aún hoy exista un cierto desabasto de artículos de limpieza y desinfección. Evidentemente, todos preferiríamos simplemente ir a comprar nuestros suministros, pero cuando no se puede hay que ponerse creativos. Si este es tu caso, y te gustaría aprender a fabricar tus propias toallitas caseras con materiales que muy probablemente ya tienes en casa, este artículo es para ti.

¿Qué necesitas para hacer toallitas desinfectantes caseras?

  • Un rollo de servilletas (les dicen servitoallas en algunos lugares)
  • Un recipiente para guardar las toallitas (puede ser un recipiente de toallitas vacío o una botella con tapa).
  • 1 taza de alcohol (al 70% o más).
  • 1 cucharada de jabón lavatrastes.
  • 2 tazas de agua (si se puede destilada, mejor).
  • 5 gotas de aceite esencial, recomendamos las de tea tree.

¿Cómo podemos hacer toallitas desinfectantes caseras?

Lo primero que hay que hacer es mezclar muy bien los ingredientes húmedos. Después hay que revisar si las servilletas caben en nuestro recipiente (de largo, el ancho no debería ser un problema). Si las servilletas son más altas, corta el rollo por la mitad. Introduce el rollo cortado en el recipiente con la parte que “serruchamos” hacía abajo. Remoja con los ingredientes húmedos las servilletas de afuera hacia al centro Un par de minutos después, retira el tubo de cartón del centro y comienza a usar las toallitas comenzando con las del centro.

Para asegurarnos de tener toallas desinfectantes de buena calidad, lo mejor será usar servilletas gruesas o de buena calidad. No obstante, las servilletas que decidamos usar casi nunca se romperán o desintegrarán. Lo que sí es que pueden resultar demasiado húmedas, por lo que lo mejor será usar con precaución los ingredientes húmedos.

Eso es todo, de manera fácil y rápida podemos tener a nuestra disposición algunas toallitas desinfectantes.

La mejor opcion para hacer colecho.

Cada vez más familias optan por el colecho.

 

Dejar que los hijos duerman en la misma cama con sus padres es cada vez más común. De acuerdo con muchos expertos, esta práctica suele tener resultados positivos tanto para los padres como para los hijos. Si bien, definitivamente no es para todos, aquellos que deseen llevarla a cabo (de la manera correcta y de forma segura) ya no tienen que sacrificar su comodidad y espacio.

En Estados Unidos ya existe una lista de fabricantes de colchones gigantes para familias. Así es, las medidas estándar, como el colchón individual, matrimonial o king size son cosa del pasado.

Colchones gigantes para colecho

La más famosa es The Ace Collection, una empresa que fabrica colchones mucho muy grandes; tanto como para albergar a una familia completa de 4-5 integrantes cómodamente.

¿Qué tan positivo realmente es el colecho?

En muchos países, principalmente de primer mundo, el colecho es un tanto controversial.

En otros países, es una práctica relativamente normal, de hecho. Muchas veces por comodidad, otras por necesidad, sin embargo en países de Latinoamérica no es raro que los niños duerman en la cama de sus padres hasta los 5-6 años.

Los expertos opinan que si se lleva a cabo de manera segura, no hay problemas psicológicos, físicos o emocionales que el colecho pueda provocarle a los niños. Por “llevar a cabo de manera segura” nos referimos principalmente a los niños más jóvenes (bebés e infantes), con quienes se debe tener cuidado especial para no aplastarles o asfixiarlos accidentalmente.

Al final del día, dependerá de cada familia si el colecho es o no es para ellos. Sin embargo, si lo que se temía era el sacrificio de la comodidad, cada vez hay más empresas en el mundo que ofrecen colchones de tamaños inusuales para aquellas familias que han optado por el colecho.

Estos colchones también son ideales para aquellas personas que son más altas que el promedio y que regularmente deben conformarse con dormir en un colchón normal.

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